domingo, 12 de mayo de 2013

Utopías en la Educación


Soñamos un mundo mejor, creemos que la felicidad es la resolución de todos los conflictos, las guerras, las conspiraciones y, por qué no, los terremotos o cataclismos.
El proceso de soñar y construir utopías no termina nunca; transformamos la realidad y transformamos las utopías. Una de las condiciones primordiales de estos cambios es cultivar cada vez con mayor intensidad lo más elevado del ser humano. Los valores de solidaridad, búsqueda de consenso, integración de esfuerzos, interrelaciones con el medio natural y social son los pilares en la construcción de las utopías.
Las utopías se generan, tienen presencia e impacto gracias a sus constructores y seguidores. Sólo cuando el proceso de imaginación está acompañado por el proceso de creencia y compromiso, se logran razonar e implantar las utopías.
Cuando las utopías se comparten, se enriquece el sentido de nuestra vida, motivan a su búsqueda y generan la necesidad de entender y respetar las diferencias.
"En educación, también soñamos. Soñamos con la comprensión como resolución rápida, efectiva y permanente, con maravillosas estrategias y con no menos eficaces ayudas. Los sueños instalan aspiraciones, deseos y, más de una vez, plataformas proyectivas que se constituyen en caminos para andar. A la hora de formular proyectos recuperamos nuestras mejores aspiraciones, pero también nos interrogamos acerca de los límites, las condiciones, las realidades y el sentido con el que el proyecto se instala.  "
Edith Litwin

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